Condiciones ambientales

Estar preparado para eventos meteorológicos es fundamental para no ser sorprendido por eventos como las lluvias o fuertes vientos. Puedes usar invernaderos o estructuras de protección temporal como mallas, plásticos y tutores si es necesario. 

En el caso de fuertes vientos es necesario proteger a nuestra planta durante los primeros estadios, con la finalidad de asegurar su supervivencia, aunque el viento es necesario para que la planta se acostumbre y fortalezca el tallo, para así tener un mayor soporte al momento de la floración y poder sostener las flores, sin caerse. A su vez al momento de la floración es necesario visualizar las ramas con más peso y flores más densas, las cuales pueden llegar a doblar las ramas, para evitar pérdidas por quebraduras de ramas se recomienda hacer uso de estructuras de soporte como lo son tutores o estructuras a las cuales puedas amarrar las ramas más pesadas con el fin de evitar su rotura. 

Mientras que deberás proteger a las plántulas de lluvias intensas las cuales pueden erosionar el sustrato en exceso provocando la caída de plántulas, para evitar esto, puedes utilizar plásticos de protección o en su defecto resguardar las macetas bajo techo. Por otro lado, durante la floración, es fundamental prever eventos como las lluvias, con la finalidad de proteger las flores más densas de un exceso de humedad, el cual promueve la aparición de hongos perjudiciales para el cultivo. Para esto te puedes ayudar de herramientas como sopladores que eliminen el exceso de agua o mover manualmente las ramas con la finalidad de eliminar el exceso de agua luego de una lluvia, a su vez puedes realizar una poda de hojas pre o post lluvia para así mejorar la ventilación en el cultivo y disminuir la incidencia de hongos. 

Como sabemos el sol es el motor de la fotosíntesis y es el elemento vital que puede definir nuestros rendimientos, por este motivo es fundamental que elijas un buen lugar para realizar tu cultivo, que sea soleado y reciba la mayor cantidad de horas de luz naturales a lo largo de la temporada, sin embargo durante los primeros días o semanas de vida de nuestra plántula deberás protegerla de la radiación solar extrema, ya que puede ocasionar un daño por exceso de energía solar que la pequeña plántula no puede procesar, provocando así daños como lo es la necrosis foliar, básicamente que se seque. 

Un factor muy relevante a la hora de cultivar en exterior y en la ciudad son los focos de las luminarias públicas, ya que estos iluminan durante las noches, pudiendo originar problemas en el fotoperiodo de las plantas al aumentar las horas de luz. Esto quiere decir que artificialmente la planta recibe luz de la luminaria pública durante las noches, provocando un aumento en la cantidad de horas luz recibidas por el cultivo durante el día, esto genera que en plantas feminizadas o regulares se mantenga el ciclo vegetativo, evitando así la entrada a floración por parte de la planta o incluso si esta se encuentra en floración y recibe contaminación lumínica durante las noches, se puede provocar un cambio en la fisiología de la planta y comience un ciclo de re-vegetación en donde al sentir un aumento de las horas de luz durante el día, el cultivo entra nuevamente en una etapa vegetativa, alargando así el tiempo del cultivo, lo cual puede ser perjudicial para la planificación del proyecto. Como solución puedes cubrir a las plantas durante la noche o cuando se esconda el sol y volver a descubrirlas en la mañana. De igual manera puedes buscar la forma de apagar el foco.

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